Todo
el sector turístico ha celebrado que se haya creado una Secretaría
de Estado propia, sin agregarle el comercio. En este nuevo
Departamento se estrena Joan Mesquida, procedente de Interior.
¿Cómo afecta la crisis al sector?
Por
el momento está resistiendo mejor que otros, aunque es evidente que
también le afecta el precio de los combustibles que encarecen los
viajes, la fortaleza del euro, la debilidad del dólar y de la libra
y la ralentización económica de los principales mercados emisores de
turistas y del mercado interior. Sin embargo, los informes y las
opiniones que he recibido indican que puede haber una mayor
preocupación para 2009 que para 2008. Esta situación ha llegado de
forma muy rápida, desde finales de 2007, y los expertos creen que
cuando estas situaciones se producen de forma muy rápida, se sale
también de la misma forma.
¿Cuándo se saldrá?
Si se observa la evolución del turismo en los últimos 30 años, las
situaciones de estancamiento o de recesión duran pocos años, a los
que siguen periodos más largos de consolidación. Llevamos 15-16 años
-excepto el efecto del 11-S-, de un crecimiento sostenido, que unido
a la internacionalización aporta mucha solidez a las empresas. Lo
cual no quiere decir que tengamos una preocupación activa. Parte del
liderazgo de España es la fortaleza de todos los actores: las
administraciones y el tejido asociaciativo de empresarios y
trabajadores.
¿Qué sector es el más afectado?
El
impacto del incremento del combustible en el sector aéreo es
importante y lo vemos con preocupación, porque básicamente es el 40%
del coste de un paquete turístico; el otro 40% es el alojamiento y
el 20% el resto de los gastos. Sin duda, es un elemento de gran
preocupación, pero también hay que decir que puede afectar
negativamente una sensación de pesimismo del consumidor. Pero
afortunadamente las vacaciones están interiorizadas como una renta
indisponible. Estás todo el año trabajando como para renunciar a las
vacaciones. Dentro de la estructura del gasto se renuncia a otras
cosas, pero no a las vacaciones y a viajar, aunque sea reduciendo
días.
¿Le afecta la crisis inmobiliaria al sector hotelero?
Hemos tenido burbujas inmobiliarias, tecnológicas, pero nunca hemos
tenido burbujas turísticas. Este es un sector de una gran fortaleza,
lo que no quiere decir que hay que dejar de apoyarlo. Todo lo
contrario. Cuando uno es líder, es cuando más tiene que invertir en
su negocio y cuando requiere más atención. La crisis inmobiliaria
tiene múltiples derivadas, como la pérdida de empleo y que la
persona que está en el paro tiene otras prioridades.
¿Hacen falta más plazas hoteleras?, ¿están bien distribuidas?
La
oferta hotelera en España, quitando alguna zona, ha crecido de forma
muy ordenada. Hemos visto que ha habido una transformación de
calidad y categorías de hoteles, la mayoría de los que se han
construido son de cuatro y cinco estrellas. Evidentemente es la
demanda la que determina el crecimiento.
¿Se han tomado algunas medidas para atenuar los efectos?
Las diferentes administraciones llevan a cabo inversiones muy
importantes en materia de promoción y en planes de dinamización
turística. Es muy importante el turismo de sol y playa, pero también
tenemos otras riquezas y las estamos poniendo en valor y, además,
con una oferta de alta calidad. Hoy podemos enseñar al mundo que
tenemos productos para muchos tipos de mercado.
¿Cuáles son las previsiones?
Por las informaciones que tenemos, esta temporada posiblemente habrá
un ligero incremento en el número de turistas, pero puede haber una
cierta contención en el gasto. Parece posible superar los 60
millones de visitantes.
¿Qué papel juegan las agencias de viaje? ¿Están en peligro de
extinción?
Hay
un fenómeno que está suponiendo una verdadera revolución: las nuevas
tecnologías, internet. Tiene aspectos muy positivos, el cliente
tiene una mayor información y mayor capacidad de elección. Las
agencias se están adaptando y surgen nuevas formas de acercarse al
cliente. Hay que hacer de un problema una oportunidad.
En estas circunstancias económicas, ¿es válido el plan 2020?
Es una buena hoja de ruta de un sector que siempre ha sabido
combinar el corto plazo con la estrategia a largo plazo. Esta lente
bifocal es una fortaleza del sector: observar la temporada y diseñar
estrategias para adaptarse mejor al futuro. No es casualidad que
España se encuentre en el cajón olímpico del turismo. Somos el
segundo país en recepción de turistas y en ingresos, y eso no se
consigue en dos días.
¿Cree que el modelo de sol y playa se está agotando?
El
soy y playa que algunos desprecian es nuestro principal atractivo.
Concentra más del 65% de la oferta y la demanda. Tenemos otros
productos que hay que potenciar, pero sería suicida despreciar el
turismo de sol y playa. Lo que se está haciendo es dotarlo de mayor
valor añadido.
¿Está todo inventado en turismo?
Decir que todo está inventado es el inicio de la muerte de cualquier
sector. Lo que hay que hacer es permanentemente crear e innovar. Esa
es la mayor garantía de futuro. Si alguien cree que sólo con abrir
un hotel está todo hecho, no tiene nada que hacer.
¿Debemos temer la competencia asiática o del este?
España puede presumir de tener un sector turístico líder mundial.
Estamos exportando conocimiento e internacionalizando empresas
turísticas de primer orden desde hace muchos años. Tenemos un camino
recorrido que algunos están empezando. Hemos conseguido dar al
turista un concepto de seguridad integral, con muy buenas
infraestructuras, aéreas, ferroviarias, sanitarias, hoteleras de muy
alta calidad; una inseguridad ciudadana veinte puntos por debajo de
la media europea. Todo esto no es por casualidad. Llevamos más de 20
años, pese a todas las amenazas que se escuchan
M
Vázquez del Río
