Juan Luján. Director de Crónica del Turismo
La
investigación sobre el accidente debe acelerarse
El
accidente de Spanair, más allá del drama humano, ha provocado una serie de
interrogantes que cuestionan que la compañía Spanair cumpliese todos los
requisitos para garantizar la seguridad del vuelo que finalmente se
estrelló en el aeropuerto de Barajas. El sindicato de pilotos ha pedido
cautela y que no se responsabilice gratuitamente a Spanair del desastre.
La compañía con sede en Palma sostiene que un calentamiento excesivo en
una toma de aire que alimenta algunos sistemas del avión pudo ser la
causante del accidente. El exceso de peso y el deficiente mantenimiento
del avión también se barajan como los desencadenantes del accidente. Sin
embargo, todavía no hay una respuesta definitiva sobre lo ocurrido. La
versión oficial sostiene que la investigación sobre lo ocurrido en Barajas
puede tardar más de un año.
No se
puede esperar tanto tiempo para conocer qué problema, avería o fallo
humano, provocó el accidente. La difícil situación por la que atraviesa
Spanair debe ser un argumento más que suficiente para averiguar lo
ocurrido. Spanair no puede permitirse que transcurra tanto tiempo para
conocer las causas del accidente porque su credibilidad está en juego.
Precisamente, los problemas sobre una presunta mala gestión de la compañía
pueden generar mucha desconfianza entre los usuarios. Ello podría suponer
un golpe definitivo para la compañía. No hay que sacar conclusiones
precipitadas sobre las causas del accidente, pero los ciudadanos deben
saber lo antes posible qué ha ocurrido. Y el Gobierno central debe obligar
a Spanair que explique lo antes posible qué pasó en el avión MD 82.
Mientras tanto, decenas de familias están rotas por el dolor. Finalmente
153 personas fallecieron en el accidente. Descansen en paz.
|