Publicidad Button por defecto



 
El portal de FijetEspaña></TD>
	</TR>
	<TR>
		<TD COLSPAN=3 BGCOLOR=#3B3B3B>
			<IMG SRC=
  Editorial
  Ultima hora
  Actualidad
    Actualidad Intern.  
    Actualidad Nacional  
  Agencias España
  Agencias Intern.
  Aviación Intern.
    Aviación Nacional  
    Ferias  
    Hoteles Intern.  
    Hoteles Nacional  
    Internet  
    Nombres Propios  
    Paradores  
    Parques Temáticos  
  Por el mundo
  Por España
  Cruceros
    Rent a Car  
    Trenes  
  Turismo Rural
    Gastronomía  
  Colaboraciones
  | 

 Juan Luján. Director de Crónica del Turismo

Más allá del “low cost”

En los últimos años hemos asistido a una reordenación del mercado aeronáutico que ha dado a luz a un nuevo concepto de compañía aérea que supera a los primeros ejemplos regidos puramente por los bajos precios. Una “nueva generación” que se sitúa en una fina frontera entre las comodidades y prestaciones de las aerolíneas tradicionales, y el espíritu y pragmatismo de las de bajo precio.

Los cazadores de ofertas de vuelos se habrán dado cuenta que la época de los viajes a 0,99€ ha pasado de largo. Y esta vez no es tan sólo culpa de los precios de los carburantes, sino más bien de una evolución en el concepto de algunas compañías que han preferido ofrecer “costes competitivos” en lugar de “gangas con sorpresa” (del tipo ayudar a limpiar el avión cuando se aterriza, o darte cuenta de que el aeropuerto está en realidad en una ciudad cercana a tu destino real).

El “low cost” puro y duro sigue existiendo y mantiene su público, pero cada vez son más las personas que prefieren pagar un poco más y ahorrarse algunas incomodidades. En nuestro país tienen base operativa aerolíneas como Ryan Air o Easy Jet, que han mantenido la filosofía de los bajos precios y que ocupan aeropuertos secundarios para unir las grandes ciudades con algunos destinos desde los que se puede “saltar” a prácticamente toda Europa.

Esta máxima es la que ha permitido desarrollar un concepto de aerolínea que se asemeja cada vez más a las compañías tradicionales pero que mantiene su impronta de innovación y modernidad gracias a detalles como el espacio abierto de los aviones, sin una separación para la primera clase, o incluso en el vestuario de la tripulación y la imagen corporativa. Son aerolíneas nuevas, pero quieren que nos sintamos como siempre: seguros, cómodos, y bien atendidos. Y todo ello sin olvidar que la gente quiere volar por mucho menos dinero del que gastaba antes.

La nueva generación de aerolíneas quiere revolucionar tanto el concepto como la experiencia de los vuelos, y todo apunta a que en los próximos meses asistiremos a la creación de nuevas iniciativas que impulsen todavía más este “tercer modelo” para volar más barato, y mejor