Juan Luján. Director de Crónica del Turismo

El turismo forma parte de nuestra vida
Dada la situación actual del
turismo, es el momento de hacer balance de lo que este sector representa
en la sociedad actual, porque las tendencias han cambiado y cambian
constantemente. Por ejemplo, los primeros turistas de la Historia fueron
aquellos patricios romanos que pasaban el verano en balnearios y termas
cercanos a sus villas de vacaciones. Incluso se cuenta que hacían viajes
gastronómicos a otros territorios del Imperio.
Pero durante la Edad Media, se acabó con el turismo tan rápidamente como
con las brujas que hacían las veces de farmacéutico en el momento y que
tenían que desplazarse en busca de los elementos necesarios para sus
recetas. Más tarde, el Renacimiento vino a recordar a los grandes señores
lo maravilloso que era pasar el verano en una residencia de campo, para lo
que tenían que desplazarse, aunque lo hacían a poca distancia. No fue sino
hasta el siglo XVIII cuando los ricos ingleses comenzaron a fomentar entre
sus hijos lo que ellos llamaban ?el gran tour?: un recorrido a lo largo de
Europa de 3 años de duración y que tenía como finalidad ampliar sus
estudios y sus conocimientos sociales. Es decir, es el primer antecedente
que afirma el hecho de que el turismo es una forma de educación.
Luego vinieron las dos grandes guerras. Tras la primera se intentó
desarrollar el turismo popular, especialmente entre los más jóvenes, pero
no fue hasta la finalización de la segunda cuando hubo un verdadero
resurgir y reinventar en el turismo. Así, apareció este fenómeno tal y
como lo conocemos ahora: el llamado turismo de masas. Vacaciones pagadas,
mejora de las comunicaciones y los transportes, promoción de nuevos
destinos y un despertar en la curiosidad de la gente fueron las
principales causas del turismo como tal.
Los gobiernos, cada vez más conscientes de que esta actividad significa
progreso y enriquecimiento social, toman un mayor partido para desarrollar
y patrocinar destinos interesantes. Tanto a nivel nacional (turismo
doméstico) como internacional. Y lo importante es moverse, beneficiándose
del turismo social, del que se oferta a los jóvenes o a la tercera edad,
son sólo algunas de las actuaciones que ponen de manifiesto que esta
actividad se convierte poco a poco en una necesidad de primer orden.
Sin embargo, el hecho de que este sector crezca y se desarrolle a gran
velocidad, implica también una responsabilidad hacia aquellos que nos
visitan. Es imprescindible que nuestra oferta de servicios sea impecable y
variada, en constante renovación. Es imprescindible una promoción adecuada
de los destinos y una educación y preparación más que correctas para
aquellos que atenderán a los visitantes.
Actualmente Internet no es sólo un medio para llegar a la información,
también es un espacio donde prácticamente se puede vivir la aventura del
viaje mientras se prepara a conciencia. Puesto que desde este sistema ya
es posible buscar información, seleccionarla, elegir establecimientos e
itinerarios y reservar directamente de forma on line, sin tener que salir
de casa. Por eso, un día como hoy, tenemos que celebrar la inmensa
posibilidad que nos ofrece este sector tanto a nivel educacional y
socializador, como de relax, antiestress o, por qué no, lúdico. |