Juan Luján. Director de Crónica del Turismo
Escapadas:
el turismo del presente
En los
últimos años hemos asistido al nacimiento e incluso consolidación de una
nueva forma de viajar y que tiene como razón de ser un espíritu cada vez
más independiente y aventurero de los turistas. Si hasta hace unos años
los viajeros decidían concentrar sus vacaciones en una o dos grandes
escapadas, generalmente verano y Semana Santa, ahora prefieren disfrutar
de un goteo turístico y distribuyen sus vacaciones en periodos más cortos
pero más repartidos a lo largo del año. Nace así un nuevo concepto en el
mundo del turismo que actualmente se encuentra en boca de todos: los city
breaks.
Esta
nueva forma de viajar demuestra que el turismo es una actividad viva y que
experimenta una evolución y tendencias propias. Pero, ¿a qué responde este
cambio en las preferencias de los viajeros? Sin lugar a duda, el extenso
abanico de aerolíneas, tanto low cost como tradicionales, ha influido
enormemente en esta nueva tendencia, ya que han contribuido enormemente a
diversificar los destinos y a reducir los precios de los billetes. La
pregunta que se hace el viajero ahora es, ¿por qué dedicar 10 días a ver
París si puedo dedicar un fin de semana a Roma, otro a Praga, un puente
largo a Lisboa y 2 ó 3 días a Dublín? Se ha incrementado así la curiosidad
de los turistas por conocer nuevos rincones del mundo, y ha surgido la
creciente necesidad de visitar un poco de todo en el año, en lugar de
mucho de un solo lugar.
Esta
nueva forma de viajar, al contrario de lo que pueda pensar, no se limita a
una sola franja de edad de viajeros, sino que traspasa edades y se
convierte en una preferencia generalizada. En cualquier caso se ha
implantado con especial fuerza entre jóvenes de entre 22 y 36 años, de
entorno urbano y con un nivel de estudios alto, y entre los viajeros de
hasta una media de 45 años de edad.
Pero aún
más interesante que quién es el típico viajero de escapadas, es poder
comprobar como los city breaks no sólo están modificando el concepto de
cuándo viajar, sino también el propio viaje en sí. Cada vez más se está
apostando por escapadas activas, potenciando la participación de
actividades de todo tipo en la ciudad de destino: desde asistir a
espectáculos o eventos especiales a la realización de actividades de
aventura, pasando por tratamientos de belleza especiales en SPAs.
Nos
encontramos pues ante un viajero más experto y con mayor voluntad de
elección y decisión de cómo programar las vacaciones. Tiene cada vez más
claro qué tipo de viaje desea hacer, cómo quiere organizar su tiempo en el
lugar de destino y qué actividades desea hacer una vez ha llegado a la
ciudad elegida. Es por ello que quienes operamos en este sector viramos
hacia una mayor especialización y adaptabilidad a las necesidades de los
pasajeros, que incluyen estas escapadas de fin de semana y viajes cortos
de entre 2 y 4 días. La tecnología existente hoy en día, y en especial
Internet, nos permite conocer en tiempo real las preferencias de los
viajeros. Es ahí justamente hacia donde debemos caminar las empresas del
sector: hacia una mayor capacidad para poner a disposición de los viajeros
una oferta tan amplia y flexible como sera posible, adecuada a cada
momento para que todos, turistas y empresas, disfrutemos del viaje.
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