Aeropuertos
Canarios, prioridad Nº 1
Desde
que comenzó este milenio, ya veníamos anunciando públicamente que las
previsiones turísticas para nuestro archipiélago no iban a ser positivas, ya
que “la crisis en el sector” está servida. Como es tradicional, "ni dios" nos
hizo el menor caso, ni si quiera se molestaron en contrastar nuestras
conclusiones. Históricamente siempre se nos ha querido silenciar nuestros
planteamientos técnicos muy bien contrastadas, por excelentes equipos de
analistas. La mayoría de los dirigentes, de cada momento; que han sido
muchísimos y muy variados, han visto en esta institución altruista,
profesional y técnica, unos serios competidores. Y les ratifico que en los 46
años de existencia de esta gran organización, de su cantera profesional, no ha
salido ni un político.
Desde
finales de los 90 pronosticábamos un retroceso turístico en Canarias. Vayamos
a lo datos, periodo 2000-2007, menos turistas, menos estancias, menos
pernoctaciones, menos gasto y menos de todo. El Centro de Iniciativas y
Turismo de Santa Cruz de Tenerife ante esta serie de acontecimientos
previsibles insistió en que se demandara ante las autoridades competentes la
gestión de Puertos y Aeropuertos, con el fin de paliar las graves
consecuencias que ya nos inundan.
Evidentemente
el estado siempre se ha aferrado a esas dos joyas; unas veces con los
conservadores y otras con los progresistas. El tiempo nos ha demostrado que no
hemos tenido líderes que hayan sido capaces de convencerles con fundamentos
claros; para Canarias estos organismos eran prioritarios, el ser dirigidos
desde este territorio y bajo el consenso de la ciudadanía. Se ha ido
privatizando casi todo, hasta empresas tan esenciales que el estado nunca las
tenía que haber dejado. Se han transferido muchas otras competencias y siempre
los más beneficiados otros, no los canarios. Y ahora, aparte de que llevamos
muy mal este negocio turístico desde hace un lustro, se nos junta la dichosa
economía internacional que va de mal en peor. El estado comienza gradualmente
a dar pequeñas participaciones en este crucial asunto a los Gobiernos
Autónomos. Pero no a todos, solo a los de siempre… Y ante tal crueldad en este
territorio alejado, no se produce ningún levantamiento. Como siempre el peor
enemigo de Canarias es el canario, mirando para otro lado. Los partidos en
este territorio, desunidos y fuertemente enfrentados. La división
constantemente ha conseguido que los grandes perdedores sean los ciudadanos y
les doy la palabra, que yo ya me estoy cansando de tantos paños calientes. De
nuevo, nos están dejando fuera de este gran negocio vital para el desarrollo
de nuestra comunidad.
Canarias
«debe recibir un tratamiento diferenciado dado que es la única Comunidad en la
que su red de aeropuertos es clave para su cohesión territorial». Así mismo,
su condición de región ultraperiférica requiere de una política específica en
el diseño de la gestión y estrategia de futuro de los aeropuertos. Canarias es
un territorio aislado con fuertes dificultades de accesibilidad y una tremenda
dependencia del sector aéreo; a la vez, si le añadimos que nuestra principal
fuente de ingresos es el turismo, podemos afirmar que para crecer más y mejor,
ello pasa por elaborar una política especial sobre nuestras puertas de
entrada, que son los aeropuertos. El 99% de los movimientos de los ciudadanos
se hacen a través de los aeródromos; si añadimos que nos encontramos a más de
dos horas y media de vuelo de nuestro país continental, hace que la política
aeroportuaria deba ser prioridad Nº1.
Al mismo
tiempo, debemos tener en cuenta que la situación turística en nuestra
comunidad es inquietante según los datos: (2000-2007) que se han visto
caracterizados por un descenso constante en el número de turistas. Por ello es
preciso aumentar nuestro número de visitantes y la calidad de los mismos.
Tenemos que conseguir con políticas sensibles y flexibles que nuestros
aeropuertos sean atractivos para las compañías aéreas del mundo.
La situación es alarmante, la economía se está mermando y por ello necesitamos
estar como mínimo en estos mecanismos que son los polos de tracción. Yo
pediría la transferencia total en la gestión, pero de no ser así, necesitamos
estar en la cogestión, debemos crear mecanismos para hacer más interesantes
nuestros aeródromos, en horarios, tasas, tarifas, servicios, incentivos,
promociones etc. La gestión compartida, de momento, es un buen primer paso:
Estado, Gobierno de Canarias y Cabildos Insulares. Está claro que quienes
mejor conocen nuestra tierra, somos nosotros mismos, a través de nuestras
instituciones cercanas.
Canarias
«no debe recibir un tratamiento preferencial, pero si "diferenciado" dado que
es la única Comunidad Autónoma en la que su red de aeropuertos es clave para
su cohesión territorial». Así mismo, su condición de región ultra periférica
requiere de una política específica en el diseño de la gestión y estrategia de
futuro de los aeropuertos canarios.
El Consejo de Ministros aprobó las líneas básicas del nuevo modelo de gestión
aeroportuaria, en el que se dará entrada a las comunidades autónomas «cuya
gestión sea especialmente compleja» y Canarias, indudablemente, es la más
compleja por su lejanía, y que por ello no nos debe convertir en ciudadanos de
tercera.
No he
escuchado grandes pronunciamientos sobre esta cuestión vital, espero que sea
fruto del letargo del caluroso verano; pero está claro que si no entramos
ahora, la situación turística se va a ir enturbiando a gran velocidad.
Reflexionemos y pongámonos manos a la obra.
Miguel Ángel González Suárez
Presiente
Centro
de Iniciativas y Turismo