Hotel Casa Fuster: 100 años en la historia de Barcelona

El Hotel es miembro de Prestige Hotels of the World by Keytel

Haciendo historia

Hace cien años, en 1908, el arquitecto Lluís Domènech i Montaner, responsable además de obras como el Palau de la Música Catalana (que también vive este año su Centenario), iniciaba en Barcelona la construcción de un edificio por encargo de Mariano Fuster i Fuster, caballero de la alta sociedad mallorquina. Éste, cuyo apellido marcaría para siempre al edificio, pretendía  regalar una casa a su mujer, Consuelo Fabra i Puig, a la que había conocido en la capital catalana. Comenzaba así la historia de la Casa Fuster, que este año da un paso más con la celebración de su Centenario y que permitirá a la ciudad disfrutar de distintos actos de corte cultural, artístico y social.

La historia en estos cien años ha sido intensa. Desde 1911, la Familia Fuster i Fabra entró a vivir en su planta noble, la “Casa Fuster” fue considerada por aquel entonces como el edificio más caro de la ciudad y en el año 1922 el inmueble fue adquirido por D. Jaume Ymbern Fort.  Este edificio se consolidó como epicentro cultural de la ciudad en un principio desde el Café Vienés, inaugurado en el inicio de los años veinte y que fue punto de encuentro y lugar de reunión de tertulias artísticas y culturales y también de miembros de la alta sociedad y hoy con el impulso de diversos eventos culturales, sociales y artísticos promovidos por Hoteles Center-Grupo Noga.

En 1960 la compañía eléctrica ENHER compró la casa por 11 millones de pesetas y, tras un intento fallido de demolición al que toda la sociedad barcelonesa se opuso, procedió a su restauración. Finalmente, su inmersión en el mundo hotelero llegó en 2000, cuando fue adquirida por Hoteles Center, perteneciente a Grupo Noga, y que tras una ambiciosa pero respetuosa remodelación, lo convirtió en Hotel Casa Fuster, el único 5* Gran Lujo Monumento.

El Hotel

Este paraíso de confort y opulencia pensado para satisfacer las necesidades de turistas y viajeros de negocios está situado en el centro de la ciudad, en el punto álgido de Paseo de Gracia, la avenida más suntuosa de Barcelona. Ciertos de los monumentos más destacados y atrayentes se hallan a una corta distancia y además, muy cerca, a unos cien metros, se halla una estación de metro, ideal para descubrir cada mero rincón barcelonés. Tan sólo unos pasos le separan del entrañable y agradable barrio de Gracia.

Un suntuoso hotel de cinco estrellas Gran Lujo con categoría de monumento que presenta una alianza perfecta entre atmósfera modernista, una excepcional concepción arquitectónica y unos elementos decorativos de estilo tradicional y art déco. El Hotel Casa Fuster está albergado en uno de los edificios clave en el paisaje modernista de la Ciudad Condal, construido en 1908 por el arquitecto Luis Doménech i Montaner, y se convirtió enseguida en hogar temporal de residentes ilustres, en consonancia con la clientela del mítico Café Vienés, extraordinario mirador del Paseo de Gracia gracias a sus grandes ventanales, visible desde la piscina exterior del Hotel. Esta cafetería, considerada antiguamente como punto de encuentro de la sociedad barcelonesa, contribuye en creces a darle ese punto de sofisticación a través de un ambiente artístico configurado por columnas de mármol.

Los interiores del Hotel Casa Fuster exhiben una lujosa elegancia y ofrecen un ambiente refinado y corporativo, una armonía entre la arquitectura de interiores recuperadora del art nouveau y la más reluciente vanguardia. Las habitaciones y suites son espacios plenamente confortables y equipados, en los que se ofrece conexión gratuita a Internet, bañeras de hidromasaje y un sinfín de lujosos detalles propios de un establecimiento hotelero de esta categoría.

La lista de instalaciones es asimismo innumerable. Además del ya mencionado y reputado Café Vienés, el hotel cuenta con el restaurante Galaxó verdadero templo de la alta gastronomía, así como con 11 salas equipadas con la última tecnología audiovisual con capacidad para 400 personas para llevar a cabo posibles reuniones o acontecimientos especiales. No faltan, para los momentos de ocio y relajación, una piscina, un solárium y un gimnasio.